Nuestra cuidad ha sido elegida por el Bureau Internacional de Capitales Culturales como “Capital Americana de la Cultura 2010”, es por ello que abre su programa de actividades con la exposición de 37 obras de Fernando Botero en Bellas Artes.
Mañana será el gran día donde el arte se viste de gala gracias al Ministerio de Cultura de República Dominicana. Con el respaldo del Ministerio de Cultura de Colombia y el Museo Nacional de Colombia se exhibirá “Fernando Botero: el dolor de Colombia”.
Esta colección contará de seis acuarelas, 36 dibujos y 25 pinturas forman parte de la exposición del artista, considerado el pintor más importante de América Latina y uno de los de mayor prestigio en todo el mundo.
Botero dono al Museo Nacional de Colombia estas creaciones, quienes han cedido temporalmente a nuestro país. Por primera vez podrán ser admiradas en Santo Domingo, según informó el Ministro de Cultura, José Rafael Lantígua.
Dijo estar convencido de que esta designación “servirá grandemente al propósito de que toda América y el mundo conozca mejor los valores de la cultura dominicana en sus diversos matices y expresiones:”.
Asimismo, la directora del Museo Nacional de Colombia, María Victoria de Robayo ha declarado que “el maestro Botero ha querido que este conjunto de obras lejos de proporcionarle a él beneficios económicos, pertenezca a la nación colombiana y sea una invitación a reflexionar sobre las trágicas circunstancias que hemos tenido que afrontar los colombianos durante las últimas décadas”.
La exposición permanecerá durante dos meses, hasta el cuatro de abril, y el programa contempla visitas guiadas a grupos escolares y universitarios, así como a entidades que lo soliciten.
Conoce al artista
Fernando Botero, Pintor y escultor colombiano. Fernando Botero se graduó en 1950 en el Liceo de la Universidad de Antioquia, sita en su ciudad natal. Posteriormente viajó a España para estudiar a los grandes maestros de la pintura española (en especial a Goya y Velázquez).
Sus primeras obras de retratos, paisajes y escenas costumbristas están realizadas con una pincelada muy suelta, que se irá empastando progresivamente, al tiempo que tanto la perspectiva como las figuras se hacen arbitrarias.
A principios de los años sesenta Fernando Botero se estableció en Nueva York, donde sus pinturas le granjearon una notable popularidad en el mercado artístico estadounidense. Entre sus obras más conocidas cabe destacar La alcoba nupcial, Mona Lisa a los doce años y El quite. Su traslado a París coincidió con sus primeros trabajos escultóricos, que compartían las características de su obra pictórica.
El estilo de Botero, plenamente figurativo, se caracteriza en lo plástico por cierto aire naïf y en lo temático por la representación de personas y animales siempre como figuras corpulentas.