La cultura de fraude y estafa aumenta, y comienza a afectar a un sector predominante para el desarrollo de la nación, la educación superior. Según estudios realizados por Génove Gneco, encargado de la revisión digital de proyectos de grados y posgrados de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, señala que empresas que se especializan al plagio de monografías y tesis ganan un aproximado de RD$100 millones anualmente.
En la investigación menciona el “Plagio VIP”, donde los estudiantes solicitan los trabajos y los negocios entregan de 7 horas a 3 días. Mientras más rápido es la entrega de proyecto se vuelve más costoso oscilando entre los 15,000 y 20,000 pesos. Los post grados rondan entre los 30,000 pesos.
Gneco afirma que se plagiaron 2,393,367 tareas escolares y 5,627 tesis universitarias en el año anterior. Los grados y post grados no se vieron excepto de la problemática detectando 80 % de indicios de fraude.
Diversos establecimientos cercanos a las universidades camuflajeados como fotocopiadoras operan regularmente al iniciar los cursos monográficos. Otros muestran sus negocios bajo volantes promocionales ofreciendo elaboración y asesorías.
El incremento de estos plagios quedo en evidencia al entrevistar a los sustentantes y preguntar por citas inconclusas, mostrando desconocer las fuentes de manejo de estadísticas y análisis de datos.
Destaca en su informe el encubrimiento del plagio a nivel interno: profesores, asesores y autoridades, y externo: servicios de digitación y copiado, y asesores profesionales.
Citó el caso de un profesional del derecho de San Cristóbal que promociona a viva voz, por la radio y la televisión, su oferta de monográficos y de tesis, indicando la ubicación de sus oficinas.
La Internet se ve influenciada por el plagio de documentos ofreciendo materiales para dicha prueba a distancia.
Para él, la posibilidad de que estas prácticas se expandan van en aumento, pero la formación de los estudiantes son los que le darán paso o rechazarán la estafa que a corto o largo plazo saboteará su trabajo profesional e integridad personal.
Fuente: Listín Diario.